La militante que hace temblar a la elite PS

Cecilia Toro: La militante que hace temblar a la elite del Partido Socialista

  • Nació en el exilio y regresó a Chile en los años 90’ junto a su familia para seguir la lucha de su padre, quien le traspasó el amor por el partido de Salvador Allende. Mientras muchos de sus correligionarios veían a la tienda de Calle París como una agencia de empleos -y otros demandaban a gritos que había que rescatar a Pinochet-, Toro estaba en las marchas y organizando sindicatos. Hoy la amenazan con expulsión.

La acomodada elite del Partido Socialista (PS) no lo pensó dos veces. Apenas se enteraron de que había surgido un colectivo de insurrectos que se estaba organizando para apoyar la candidatura de Daniel Jadue, el Tribunal Supremo decidió abrir un proceso en contra de la vocera del movimiento, la militante Cecilia Toro, quien fue candidata a alcaldesa por la Comuna de Teno en 2016 y tiene su domicilio electoral en la Región del Maule. ¿La falta? Decir que el partido tenía que girar a la izquierda y recuperar los ideales que lo vieron nacer. 

Convertida en una agencia de empleos y “pitutos” gubernamentales, el partido de Salvador Allende -como descaradamente argumentó Álvaro Elizalde en medio de las disputas por llevar una candidata presidencial- abandonó hace mucho el camino del socialismo, al punto que uno de sus más insignes militantes, José Miguel Insulza, no trepidó en defender públicamente a Pinochet cuando estuvo detenido en Londres por crímenes de lesa humanidad. Cual militante de la UDI, el “Panzer” se enojó cuando periodistas internacionales lo cuestionaron en una conferencia de prensa. 

Desde entonces el PS ha continuando abrazando tiernamente la causa neoliberal, un tórrido romance con el modelo que se implantó en dictadura  -Chicagos Boys y “Jaimes Guzmanes” incluidos- y que ha sido defendido con uñas y dientes por la supuesta “centro izquierda” chilena. “Soy una persona de izquierda, en un partido de izquierda proponiendo que el partido se situé en la izquierda, por ello pretenden sancionarme”, escribió la dirigente socialista en su respuesta a la acusación de su Partido. “La resolución impugnada pretende consolidar por medios represivos decisiones políticas que cualquier dirección partidaria prudente ante su evidente fracaso reconsideraría, abriendo el debate correspondiente”, agrega el escrito. 

¿Pero quién es esta militante rebelde que tanto incomoda al Partido Socialista? En conversación con Megáfono Popular, Cecilia Toro, abogada actualmente cursando Magíster en Derecho Laboral y Seguridad Social, cuenta que la inquietud por la política la heredó de su padre, Eliseo Toro, perseguido político que tras el golpe militar tuvo que buscar asilo en diversos países, incluyendo Ecuador, país donde nació la dirigente. “Soy hija de exiliado y perseguido político, nací en el extranjero por la historia de mi padre, que fue acusado por la dictadura de participar en el Plan Z (que no existió) y llegué a chile cuando tenia solo 12 años. A partir de los 14 años empecé a liderar como presidenta de la Juventud Socialista en el comunal de Independencia”, explica.

-Comenzaban los años 90 y la naciente democracia chilena, la llamada “transición”. ¿Cómo fueron esos primeros años de militancia luego del retorno con tu familia?

Mi papá, que había sido un hombre consecuente, vio un Chile distinto, con un partido que le resulto extraño, al punto que el año 98 decide irse nuevamente de Chile, con gran decepción. Recuerdo una conversación con él, cuando empecé a militar en el Partido Socialista, él me dice que ‘no es el partido de Salvador Allende’. En esos años comencé a darme cuenta de que muchos compañeros del partido no tenían el mismo relato mío, yo como militante estaba en las marchas y defendiendo causas del pueblo, como las alzas en el transporte público o la lucha por una educación gratuita y de calidad. Al contrario, muchos de estos dirigentes viajaban por Europa a costas del Partido, o estaban preocupados de conseguir buenos puestos de trabajo, de ganar plata, algo que me resultaba difícil de comprender.

Carrera política y sindical

Cecilia Toro continuó el Partido y se presentó como candidata a alcaldesa por la Comuna de Teno en 2016 representando al PS, elección en la que obtuvo el segundo lugar, siendo derrotada por la militante UDI, Sandra Valenzuela Pérez. “Mi campaña fue bastante humilde, pero pese a no tener recursos ni ser un rostro conocido, logramos una cantidad importante de votos”, afirma.

Paralelo a su militancia, comienza a estudiar derecho e ingresa a trabajar en la ex Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología, hoy ANID, donde se desempeñó por más de 10 años, llegando a liderar un sindicato de trabajadores a honorarios que sentó jurisprudencia: presentaron la primera demanda contra el Estado interpuesta por un grupo de trabajadores a honorarios debido a la precarización laboral que enfrentan, demanda que llegó hasta Tribunal Constitucional.

Tras instalarse la administración pinochetista de Piñera, la institución decide perseguirla y la expulsan de forma matonesca, con encerrona incluida, debido a la lucha que llevaba a cabo por los trabajadores. “Fui electa de forma unánime, con todos los votos a favor, lo que me emocionó mucho, era un mundo distinto al político partidario, tuve que aprender a construir desde lo colectivo, pensando a favor de las y los trabajadores”, cuenta.

¿En qué consistió la demanda interpusieron como trabajadores a honorarios?

Fue la primera demanda nacional contra el Estado de Chile, para que se reconociera la relación de subordinación y dependencia de los trabajadores a honorarios en el país. Los abogados de ANID se rieron y burlaron de mi -yo trabajaba en la unidad jurídica-, pero nuestra causa llegó hasta el Tribunal Constitucional. Esta demanda aún está en curso, lleva muchos años y no solo ha sido seguida como ejemplo por otros sindicatos, también ha generado análisis y debate entre los juristas más importantes de Chile.

Esto causó tu expulsión de la Agencia el año pasado ¿bajo qué argumentos te desvinculan?

No es casualidad que esto ocurra bajo un gobierno responsable de graves violaciones a los DD.HH. En mi caso, intentan levantarme una acusación, utilizando para ello testigos falsos. Incluso una de las personas que atestigua en mi contra, recibe un aumento de sueldo poco justificable, de cientos de miles de pesos, en plena pandemia, siendo muy poco común este tipo de aumentos de sueldo en la Agencia. Mi salida fue completamente abusiva e inesperada, aprovecharon la pandemia y que la gente estaba en teletrabajo para despedirme, no se habrían atrevido con todos los trabajadores en el edificio. Fui llamada a las oficinas y me encerraron en una pieza, obligándome a firmar un contrato que en definitiva era la renuncia a todos mis derechos. Me pasaron todas mis cosas en dos bolsas de basura. Me despidieron por ser dirigente sindical, yo me siento orgullosa de haber defendido hasta el final a todas y todos los trabajadores.

Recuperar el socialismo

-Hemos creado un país donde esta clase de persecuciones se han normalizado. Tampoco es coincidencia que ahora enfrentes una situación similar, esta vez en el Partido Socialista, por “atreverte” a desafiar el “orden establecido”.

-Sin duda.  Esta resolución, que entre otras cosas me reconviene a guardar secreto de este acto administrativo represivo desatado en mi contra y prohibiéndome opinar por cualquier medio de este, se constituye en sí mismo en un acto burdo que vulnera el Reglamento que rige la vida del partido, las tradiciones democráticas del socialismo chileno, derechos fundamentales como la libertad de expresión consagrados en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 y en la Convención  Americana de Derechos humanos (Pacto de san José de Costa Rica) que como se sabe establecen mecanismo internos e internacionales para su protección.

El actual partido se ha transformado en un mero administrador del modelo neoliberal. Las organizaciones de izquierda o progresistas que no actúen en esta dirección dejaran de existir en el escenario nacional como acaba de acontecer con el APRA en el Perú.  La resolución impugnada busca ahogar expresiones críticas a políticas de alianzas, que necesariamente conducen a mantener el capitalismo neoliberal contradiciendo incluso nuestro Reglamento partidario.

¿Porque no alzaron la voz durante todos estos años de una forma mas contundente?

Lo que pasó en el Partido Socialista no es distinto de lo que vivió Chile desde el fin de la dictadura de Pinochet.  Tuvieron que pasar tres décadas para que la gente reaccionara y esto algo que vivió todo el país, que quiso creer en la democracia que construíamos y en el “nunca más en Chile”, en alusión a todo lo que significaba la dictadura. 

«No son 30 pesos, son 30 años”, una frase que resume lo que todas y todos hemos vivido, de la mano de un sistema implantado en dictadura, que supo ocultar su verdadero rostro de múltiples formas durante todos estos años, para hacernos creer que el único camino posible era el que había sido diseñado para nuestro país desde la escuela de Chicago, un experimento neoliberal que claramente, no terminó bien. Hoy decimos basta.

Actualmente eres la vocera de un colectivo de militantes que señala que el Partido debe apoyar a Daniel Jadue. ¿Cómo y por qué surge este movimiento?

Somos cinco coordinadores a nivel nacional y tenemos representantes en cada una de las regiones del país, incluso en los comunales del exterior. Todas y todos estamos luchando por la convicción de recuperar el Partido para el pueblo de Chile. Tenemos decencia, sueños y las ganas de luchar por un PS de izquierda. 

Los partidos pertenecientes a la clase política tradicional han sido objeto de un gran rechazo por la ciudadanía en esta última elección, por lo que no resulta extraño que los socialistas busquemos apoyar a un candidato que refleje el sentir del pueblo tras el estallido social, como el compañero Daniel Jadue, sin duda uno de los candidatos con mayores posibilidades para enfrentar con unidad las próximas elecciones de noviembre.

Fue en este contexto que surge el Colectivo de Socialistas por Jadue. No queremos que el Partido Socialista pase a la historia de la política chilena como un partido penetrado por los valores del Capitalismo salvaje. Nosotros somos socialistas comprometidos con los principios del Partido, y nuestros objetivos tienen que ver con generar alianzas que nos lleven hacia la Izquierda, hacia el encuentro y coherencia con los valores del partido y no hacia la derecha. Los resultados de estas últimas elecciones nos muestran que estamos en la dirección correcta.

Las bases del Partido Socialista no han renunciado a su inspiración, la inspiración del Partido de Salvador Allende, de Carlos Lorca, y de tantos militantes que dieron su vida por haber creído en un país más justo, donde la construcción de un “socialismo a la chilena”, como decía el compañero Presidente, si era posible.